Un grupo de activistas en pro de los derechos de la diversidad sexual hicieron presencia en el Congreso del Estado para recordarle a los legisladores que tienen pendiente hacer valer los derechos humanos de este sector de la población, lo cual no es un tema supeditado a los partidos políticos sino que por el contrario están obligados a cumplir con el mandato de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

En particular, la activista Chuy Tinoco argumentó que entendía la postura personal de los dirigentes priístas, sin embargo más allá de las apreciaciones particulares o de fracciones hay una ley muy clara donde se señala que no debe discriminarse a ninguna persona por su orientación sexual, además de hacer valer la ley que ya dictaminó la suprema corte en torno a los matrimonios.

“No es un asunto de partidos, tampoco tiene que ver con que si les gusta o no les gusta, o como ustedes saben ya hay incluso una línea a nivel federal que también puede gustarles o no pero que ya también está ahí y tiene que atender el mismo congreso”.

 Aunque la activista le atribuyó a los panistas el manejo erróneo de este tema volviéndolo una cuestión partidista, la realidad es que el PAN no es el único instituto político que ha interferido en este tema pues justo ayer el PRI declaró sus coincidencias ideológicas con los grupos conservadores.

Sobre este mismo tema Wilfrido Salazar agregó que así como se hizo un llamado a la autoridad electoral y la Secretaría de Gobernación para que intervenga en este tipo de campañas de denostación también quieren recordarle a los partidos políticos que en los años recientes se creó una ley que les concierne donde se habla de que los partidos tendrán que ser respetuosos de la constitución.

“Al ser entidades de interés público tienen que estar velando por la progresividad de los derechos no por la regresión de los mismos, en todo caso si van a estar en esa postura tendrían que pedirle a a las autoridades electorales que les retire el registro a los partidos, porque no solamente fue un partido fueron varios los que firmaron compromisos regresivos a los derechos humanos”.

 

MODI