A primeras horas de este jueves, el Senado de Brasil, votó a favor de suspender a la mandataria por 180 días, para iniciar un juicio político en su contra.

Dilma Rousseff, continua siendo presidenta de Brasil, ya que solo fue suspendida más no destituida, pero no podrá ejercer sus funciones, las funciones de presidente ahora recaen sobre Michel Temer (también investigado por corrupción), quien podrá hacer un nuevo gabinete.

Mientras tanto, Dilma Rousseff, al conocer la decisión del Senado, disolvió su gabinete y abandonó el despacho presidencial.

A partir de hoy, la mandataria tiene 180 días para preparar su defensa y 20 días después tendrá que presentarla a una comisión especial del Senado. Después de eso, una determinación final será votada por dicha comisión.

Se necesitan dos tercios de la cámara alta (54 de 81 Senadores), para destituir a Rousseff, si es destituida, Temer, terminará el mandato hasta 2019, si no se logran los votos necesarios, la mandataria regresará a ocupar su puesto y a realizar todas sus funciones.

 

Aun suspendida, Rousseff sigue manteniendo algunos derechos como:

- Mantiene su sueldo.

- Le permiten permanecer en la residencia oficial, el Palacio da la Alvorada.

- El equipo de empleados de la residencia oficial.

- Derecho a transporte aéreo y terrestre.

 

Lo que pierde Rousseff tras ser suspendida:

- Mantiene la posición de presidenta, pero no puede ejercer funciones.

- Pierde el uso de la oficina presidencial.

- Pierde el privilegio de participar en actos oficiales y por tanto el rol protagónico en los Juegos Olímpicos.