La comisión del Senado de Brasil aprobó el informe que recomienda abrir un juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff.

 

La ultima palabra, será tomada la siguiente semana en la Cámara Alta, la cual decidirá en votación por una mayoría simple si la causa contra Rousseff es archivada o si procede con el juicio político.

 

Si votan a favor, habrá un juicio final en el pleno del Senado, presidido por el jefe de la Corte Suprema. Para aprobar la destitución son necesarios dos tercios: 54 de los 81 senadores.

 

En caso de que el Senado apruebe la decisión Rousseff dejará su cargo y no podrá ejercer sus funciones por un período máximo de 180 días hasta que los senadores concluyan el proceso de juicio político.

 

El vicepresidente, Michel Temer —quien también es investigado—, asumirá el poder, pero Rousseff mantiene su sueldo y sigue viviendo en el Palácio da Alvorada, explica Agencia Brasil.

 

En ese momento, el proceso vuelve a la comisión especial del Senado para la instrucción, y Rousseff tendrá 20 días para presentar su defensa. La comisión evaluará el caso.